Nada cambia en la cuenta de un cliente sin que una persona diga que sí. Cada propuesta trae su razonamiento y cada acción queda registrada.
Un agente arma un cambio con sus razones.
Tu equipo aprueba, edita o rechaza.
La acción y la decisión quedan guardadas.
Conectá tu primer cliente y miralo funcionar con tus datos reales.